Viernes, 25 de Mayo de 2018 Actualizado: 16:54 h.
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La inquieta espera de los líderes nacionales

 

Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera esperan los resultados del próximo jueves con inquietud. No solo son sus correligionarios en Cataluña quienes se juegan parte de su futuro; ellos también

 

Salir del embrollo catalán no es solo algo con evidentes efectos en la Cataluña política, sea cual sea el resultado, también los tendrá es España; la digestión del lío independentista puede volver a traer, a medio plazo, un nuevo cambio de mapa político.

Lo que esperan los líderes nacionales y sus partidos son escenarios compatibles con lo que esperan del futuro. Escenarios en los que tan importantes son los resultados como la forma en le que se configuren el gobierno.

¿Se juega más el PP que Rajoy?

No pocos dirigentes del Partido Popular susurran, siempre en privado y "off de record", que el bajo perfil de la campaña catalana y la candidatura, deja muy expuesto a Rajoy y al Partido. Creen, afirman, que Rajoy ya está de salida y que la brecha que el PP puede abrir hacia Ciudadanos  puede ser irreparable.

Por el contrario, los que defienden la estrategia de Rajoy consideran que los costes del 155 arrasarían a cualquier candidatura y que, por otra parte, fuera de Cataluña la capacidad de Ciudadanos de crear una alternativa es infinitamente menor. Eso si, todos coinciden, que a medio plazo habrá dos fuerzas políticas en la derecha española.

Que el PP catalán se hunda no parece preocupar demasiado a los populares, que lo presentarán como puro patriotismo constitucional. La prueba del algodón es que los los independentistas no revaliden su capacidad de gobernar. En ese escenario, el PP se limita a cooperar en una alternativa constitucionalista, sin especiales demandas. No obstante, no faltan las voces que recuerdan que Albiol pidió más tiempo y que ven, como resultado, no solo la amenaza independentista sino un partido socialista “poco comprometido”.

La repetición de un escenario independentista o un socialismo tolerante con estrategias de tripartito, sería poco sostenible para Rajoy.

Sánchez y el giro a la izquierda

Pedro Sánchez ha acentuado el perfil de izquierda del PSOE tras acordar con el Gobierno del PP la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Lo que en el PP se ve como falta de lealtad es una orientación del partido hacia el encuentro, de nuevo, con el electorado de Podemos.

Los cuadros del partido respiraron con el 155, pero no están tan satisfechos con “la barra libre que le estamos permitiendo a Iceta”. La última idea del indulto a los independentistas, tan prematura como entendida como un mensaje pacificador a Esquerra, a alertado a la parte del PSOE que sigue viendo con sospecha la segunda parte de las operaciones más radicales tras el escenario catalán: la moción de censura contra Rajoy.

Todos los escenarios predicen que Sánchez se librará de la muletilla del “peor resultado de la historia” pero no garantizan la recomposición del electorado socialista, apuntan dentro del partido. Reconocen que han logrado vencer las resistencias de una parte muy importante del electorado de Podemos pero también se ha abierto una vía de escape hacia ciudadanos.

Al igual que el PP, en el entorno de Sánchez se cree que fuera de Cataluña la formación de Rivera no tendrá el mismo impulso. Si se ve con preocupación que el escenario de gobierno lleve a Iceta a “aliados de riesgo” y, más aún, que en el escenario negociador se plantee “la moción contra Rajoy”, obsesión tanto de los Comunes como de ERC.

Además de la hegemonía de la izquierda, Sánchez se juega su tesis sobre la intervención leve y rápida en Cataluña. Sin gobierno, las cesión a Iceta no serán muy aceptadas. Sánchez también pactó con Rajoy el inicio de los trabajos para la reforma constitucional, un escenario que el PP ve con recelo e Iglesias presenta como trampa. Dependiendo la forma de gestión de las alianzas de gobierno Sánchez reforzará una vía u otra.

Iglesias, deseando que España no sea la palabra clave

La gestión de la crisis catalana del partido de Pablo Iglesias ha despertado en Podemos una crisis con pocos precedentes y una fuga electoral. Iglesias, haga lo que haga, aparece ya en el imaginario ciudadano como parte del problema independentista y más del 20% de su electorado lo ha entendido así. La equidistancia de Colau y Domñenech, muy matizada por razones electoralistas los últimos días no ayuda. Tampoco los resultados serán notables.

Las urnas pasarán factura a Catalunya en Comú-Podem, según auguran todas las encuestas, y solo un escenario negociador en el que empujar a Iceta o Esquerra les sacará de la irrelevancia. Ese escenario es el que permitiría a Iglesias “abandonar España y volver a Rajoy”.

Rivera, el que gana de cualquier modo

El líder de Ciudadanos ha logrado quedarse con el perfil del “patriotismo constitucional”, consolidado su partido y abrilo al electorado a derecha e izquierda. Cuanto más participación, mejor expectativas.

Rivera está obteniendo una victoria y mantendrá su posición en el arco parlamentario, afirman tanto analistas como asesores el propio Rivera. De otro lado, las alianzas en las que Arrimadas está dispuesta a participar solo refuerzan su capacidad de contaminar a PP o PSOE, lo que será bien recibido e amedio plazo en los barómetros del CIS, lo que animará a la militancia al partido.

Fuente: Estrella Digital